Misa 4 de octubre 2026

Domingo XXVII del tiempo ordinario.
Ciclo A

“ La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular ”

Papa Francisco: Con esta parábola , Jesús nos recuerda lo que sucede cuando el hombre se cree que se hace a sí mismo y olvida la gratitud , olvida la realidad fundamental de la vida: que el bien viene de la gracia de Dios , que el bien viene de su don gratuito.  Cuando uno olvida esto, la gratitud de Dios termina por vivir la propia condición y el propio límite no ya con la alegría de sentirse amado y salvado , sino con la triste ilusión de no tener necesidad de amor ni de salvación. Uno ya no se deja querer , y se encuentra prisionero de su propia codicia, prisionero de la necesidad de tener más que los demás , de querer estar por encima de los demás . Este proceso es feo , y nos sucede muchas veces. Pensémoslo en serio. De ahí provienen muchas insatisfacciones y recriminaciones , tantas incomprensiones , y tantas envidias; y , a causa del rencor , se puede caer en el torbellino de la violencia . Si, queridos hermanos y hermanas, ¡la ingratitud genera violencia , nos roba la paz , nos hace hablar gritado , sin paz, mientras que un simple » gracias» puede restablecer la paz!. Preguntémonos  entonces: ¿me doy cuenta de que he recibido la vida como un don?¿soy consciente de que yo mismo , yo misma, soy un do?¿Creo que todo comienza por la gracias del Señor? ¿Comprendo que soy beneficiario de ella sin méritos , que he sido amado y salvado gratuitamente?. Y, sobre todo¿sé decir «gracias» como respuesta a la gracias?¿Sé decir Gracias ?

 

Antífona de entrada          Cf. Est 4, 17
En tu poder, Señor, está sometido el mundo entero; nadie puede oponerse a ti. Tú creaste el cielo y la tierra y las maravillas todas que existen bajo el cielo. Tú eres Señor del universo.